La vigencia de la desigualdad como problema país

Publicado en Dic 13, 2017 - 7:32pm [174 lecturas] .

Enfoque del Programa de Alejandro Guillier

Por Fernando Carmona Alert / Economista / Observatorio ODS Ical

En el diseño del programa de gobierno de Alejandro Guillier se fue poniendo de evidencia que la problemática del país giraba en torno a la vergonzosa desigualdad de Chile, por lo tanto el programa fue dando cuenta de la necesidad de profundizar las reformas iniciadas por el gobierno de Michelle Bachelet. El corolario puede resumirse en tres grandes estrategias, la necesidad de una nueva constitución, la instalación de nuevas estrategias de desarrollo y  la urgencia de garantizar derechos sociales.

Este programa presidencial es eso, una convocatoria a seguir corriendo las fronteras de lo posible con un gran objetivo alcanzar altos niveles de igualdad al interior de nuestra sociedad. Estamos seguros que el afianzar un cambio estructural en Chile es posible, para eso necesitamos instalar una profundización de democracia, aumento de los derechos sociales, una estrategia de desarrollo sustentable y un estado social y democrático de derechos.

La nueva constitución ha aparecido consistentemente en el debate programático, como requisito previo de políticas públicas con mayor profundidad para derrotar la desigualdad en el país. Al respecto el programa es claro en pronunciarse a favor de una nueva constitución discutida en democracia, con un mecanismo que sea participativo y soberano, con una preferencia clara por una asamblea constituyente. La nueva constitución se erige así como la piedra fundacional del país que queremos construir, y que ha ido encontrando sus límites en un tribunal constitucional con una mirada especialmente conservadora de la sociedad chilena, un estado social y demo0cratico de derechos.

La amplia desigualdad que vivimos en el mundo ha dejado sin efecto la causalidad entre productividad y el bien común. La promesa de desarrollo para nuestros países latinoamericanos y particularmente para Chile no se cumple. Lo que está de trasfondo es que amplios niveles de desigualdad de ingresos de una sociedad provocan que esta misma no funcione de manera eficiente, dando pasos a ciclos económicos caracterizados por su inestabilidad que los hacen insostenibles a largo plazo. En el programa nos comprometemos de hacer de chile un país que se integre a las estrategias del desarrollo sostenible, donde el cambio de la matriz productiva provea bienestar económico, social y medioambiental.

Promoveremos la diversificación productiva y la generación de nuevos empleos, fomentando áreas estratégicas: distrito tecnológico solar en el norte (paneles solares, almacenamiento de energía, cluster ligado a manufacturas, tecnología, ingeniería y servicios); complejo industrial y tecnológico en torno al litio y las baterías de litio; un amplio programa de inversiones de CODELCO.  Incrementaremos la inversión pública en un 4%,  con objeto de crear inversión productiva intensiva en empleo, con esto buscamos revertir la baja inversión privada que ha mantenido nuestra economía creciendo al 1,5% y además crear  empleos decentes y seguiremos aumentando la participación femenina en el mercado laboral, cerrando las odiosas brechas de genero de nuestro mercado laboral.

Más allá de nuestras características de nacimiento y mérito, todos los ciudadanos debemos acceder a umbrales mínimos de bienestar social y reconocimiento social. Esto también significa avanzar hacia una mayor igualdad en materia de acceso, sobre todo en campos como la educación, la salud, el empleo, la vivienda, los servicios básicos, la calidad ambiental y la seguridad social. Al traducirse en umbrales mínimos —e incrementales— de bienestar y de prestaciones, indirectamente la igualdad de derechos impone límites a la desigualdad en el acceso, sobre todo cuando esa desigualdad, en cierto punto, se traduce en que parte de la sociedad se vea privada del acceso definido normativamente a partir del enfoque de la titularidad de derechos.

En el caso de la propuesta de educación se aumentaremos los umbrales de la gratuidad, llevándola al 70% de la población, además sacaremos a la Banca Privada de este negocio. Unificaremos el trato a deudores del CAE y del Fondo Solidario. Por una vez, nos haremos cargo de los morosos que no pueden pagar. Y buscaremos incentivos para el pago, porque esta plata es de todos los chilenos, y la vamos a reinvertir en Educación. Llevaremos a cero la tasa de interés. Vamos a eliminar de inmediato la deuda del 40% más pobre de los deudores. Ningún estudiante se quedara sin estudiar por falta de recursos y terminaremos con el CAE.

En salud, crearemos un seguro universal de salud con el 3% de la cotización obligatoria de 7%, para asegurar la atención oportuna, de calidad y universal el sistema de atención primaria de salud. Con esta medida desviaremos alrededor del 45% de los recursos de las Isapres a este seguro de salud universal y los invertiremos en mayores capacidades de infraestructuras, materiales y de personal, apuntando con esta medida a eliminar el 50% delas listas de espera que son provocadas en el sistema de atención primaria de salud. Refinanciaremos el sistema de salud público.

El pensiones, crearemos un sistema mixto, tripartito y solidario, partiremos por crear una institucionalidad publica que reciba el 5% de cotización de cargo del empleador, ese fondo de ahorro colectivo será distribuido con criterio de solidaridad que beneficiaran a las mujeres, a los pensionados y a los trabajadores de bajos ingresos, para luego permitir el libre tránsito de los afiliados con sus cotizaciones y fondos acumulados entre el sistema privado y el público. Además aumentaremos los recursos al pilar solidarios, subiendo la Pensión Básica Solidaria en un 50% al cabo de 4 años y ampliando la cobertura al 80% de la población en edad de jubilar. Ningún trabajador estará obligado a cotizar en el sistema de AFP.

La igualdad de derechos provee el marco normativo y sirve de base a pactos sociales que se reflejan en más oportunidades para quienes menos tienen. Un pacto fiscal que contemple una estructura y una carga tributaria con mayor efecto redistributivo, capaz de fortalecer el rol del Estado y la política pública de modo de garantizar umbrales de bienestar, es parte de esta agenda de la igualdad en la que se incluye una institucionalidad laboral que proteja la seguridad del trabajo.

Para ello, consagraremos en la Nueva Constitución Política el derecho a la sindicalización, a la negociación colectiva, la titularidad sindical en la negociación colectiva y el derecho a huelga, en el marco de los Tratados Internacionales N° 87 Y 98 de la OIT, ya ratificados por Chile e impulsaremos la eliminación en la Nueva Constitución de todas las prohibiciones que impiden a los dirigentes sindicales asumir un rol político nacional. Para esto fortaleceremos el consejo superior laboral, como instancia tripartita que debe dar paso a los procesos de dialogo social en el mundo del trabajo en regiones, en áreas de la economía y ramas de la producción.

Por último, en la consideración del valor de la igualdad y la manera en que se conjuga con el crecimiento, no puede dejarse de lado el cambio climático, un factor que determina marcadamente el futuro de todos. Igualdad significa, en este sentido, solidaridad con las generaciones venideras que vivirán en un escenario más incierto y con mayor escasez de recursos naturales. Significa, además, abogar por la celebración de acuerdos internacionales para mitigar los efectos del cambio climático de modo tal que se respete el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, y no sean los pobres ni los países pobres quienes terminen asumiendo los mayores costos de este cambio. Significa pensar en el paradigma del desarrollo en función de un vínculo más humanizado entre todos y un vínculo más amable con la naturaleza.

En síntesis, la igualdad transforma a la dignidad y el bienestar de las personas en un valor irreductible, articula la vida democrática con la justicia social, vincula el acceso y las oportunidades con una ciudadanía efectiva y de este modo fortalece el sentido de pertenencia.

Además, provee el punto de partida ético político para universalizar prestaciones (no solo en materia de acceso), sino también para reducir brechas en la calidad y las trayectorias. La igualdad constituye el marco normativo para el pacto fiscal y el pacto social del que surge el carácter vinculante de los derechos ratificados y sus implicancias en cuanto a progresividad y redistribución, demanda más y mejor Estado en materia de regulación, transparencia, fiscalización y redistribución de recursos, y exige un profundo respeto por la seguridad planetaria para garantizar la sostenibilidad ambiental.

Es por eso que nos comprometemos a democratizar los recursos hídricos, modificando el código de aguas para hacer valer su condición de uso público, además direccionaremos inversiones hacia infraestructura para el riego en la agricultura y mejoraremos la calidad del agua, reduciendo la contaminación, elevando el reciclado y reduciendo la vulnerabilidad del suministro. Asi mismo, terminaremos con la ley de pesca que entrego el mar a ocho familias, devolviéndoselo a los chilenos como patrimonio cultural, productivo y mediambiental.

Cuanto más nos recorre la desigualdad, más intenso es el anhelo de igualdad, sobre todo cuando la historia se quiebra en su continuidad, el mundo entra en crisis y el futuro reclama un punto de inflexión. De este modo, la crisis de sentido de la sociedad chilena iniciada en 2011 es un momento en que la igualdad aparece nuevamente como valor intrínseco del desarrollo que buscamos. Al confrontar las brechas, la sociedad migra de lo individual a lo colectivo y busca suturar las heridas de la desigualdad hilvanando el hilo de la cohesión social.

El compromiso de los que firmamos este programa es con la construcción de un gobierno de nuevo tipo, que nos lleve a un desarrollo sustentable y sostenible dotándonos de una nueva constitución que otorgue derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales a todos los chilenos, para que los frutos de nuestro desarrollo lleguen a todos por medio de un estado social de derechos.

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