Bono Marzo, señal para afrontar la desigualdad

Publicado en Abr 3, 2014 - 4:52pm [2.432 lecturas] .

Por Karen Mejías Apablaza, Trabajadora social

Este miércoles 19 de marzo en sesión ordinaria la Cámara Alta aprobó de forma unánime el “Bono Marzo”, aporte permanente comprometido por el actual Gobierno durante su periodo de campaña.

Sin duda, Marzo es complicado para las familias más vulnerables sobre todo en los gastos asociados a la educación de los hijos, por lo cual la entrega de un aporte durante este mes en particular es de importancia para un segmento importante de la población, aliviando en parte la presión de las deudas y gastos de principios de año.

Puntualmente, contempla la entrega permanente de $40.000 pesos por carga familiar en marzo para las personas que reciben el subsidio familiar o maternal. Este mismo monto lo recibirán las familias adscritas al ingreso ético familiar, y los beneficiarios de Chile Solidario, pero con la diferencia que este último será de $40.000 por familia y se reajustará al 100% de la variación anual del IPC, beneficiando así a un millón seiscientas mil familias[1].

No obstante, la finalidad del bono va más allá, “es eliminar la brecha de desigualdad social y otorgar un aporte monetario de carácter permanente para las familias de menores ingresos durante el mes de marzo”[2] como lo señaló la actual administración. Un fin amplio como para tratarse solo de la entrega de un bono, pero una poderosa señal política de que solo es el punto de partida en el horizonte de cambios estructurales cuya principal tarea es de derrotar la desigualdad.

Está demostrado que solo con políticas de bonificación no se soluciona a largo plazo la tremenda brecha de desigualdad social existente en Chile, pero por algo hay que empezar.  Mientras no haya una política de Estado que entregue herramientas que sean útiles para que las familias de los quintiles de más escasos recursos sean capaces de sortear las necesidades de este mes, no se puede dejar de lado a cientos de miles de familias que necesitan una mayor dignidad y bienestar. Y eso es lo que olvida la actual oposición, que fracasó en su política redistributiva quitando beneficios sociales a grandes sectores de la población, cuestionando la situación de pobreza en la que viven millones de chilenos. Y precisamente de eso se hace cargo el bono permanente, de la enorme deuda social que dejó el primer gobierno de derecha de la post dictadura.

Pero, ¿qué diferencia el bono marzo de las típicas políticas que han plagado los últimos años de gobiernos neoliberales? La permanencia, este es el punto clave que logró la aprobación por unanimidad del proyecto de ley enviado la semana pasada por el actual gobierno.

Si consideramos los últimos datos entregados por la OCDE posicionando a Chile como uno de los países con mayor desigualdad en ingresos, así como el estudio realizado el año 2013 por la Facultad de Economía y negocio de la Universidad de Chile,  que señala que el 1% de la población más rica del país percibe el 31% de los ingresos[3], vemos entonces que si bien esta medida no es la solución para eliminar el problema de raíz que es desigualdad existente, aplica a una redistribución directa del PIB en dinero a las familias más vulnerables. Así, la permanencia del bono genera que esto pase a ser una Transferencia No Condicionada, dando una señal política de que se busca lograr un avance en la redistribución de los recursos existentes.

En definitiva, el bono que apunta disminuir la brecha de desigualdades existentes en el país necesariamente va de la mano con las reformas estructurales que permitan asegurar los derechos sociales y políticos de los habitantes del país. Por tanto, entendamos el Bono Marzo como el punta pie inicial y que dará paso a la esperada reforma tributaria, la reforma educacional y sobre todo la reforma laboral, que serán fundamentales para abrir caminos hacia una sociedad más igualitaria y justa.


[1] Bono Marzo en http://www.previsionsocial.gob.cl/subprev/?p=11722

[2]  Bono Marzo en http://www.previsionsocial.gob.cl/subprev/?p=11722

[3]  La Parte del león: Nuevas estimaciones de la participación de los súper ricos en el ingreso de Chile, López Ramón; Figueroa Eugenio; Gutiérrez Pablo, Universidad de Chile, Santiago 2013.

1 Comment so far. Feel free to join this conversation.

  1. Carmen Pinto Luna 4 abril, 2014 at 12:50 - Reply

    No apruebo en general los bonos, aunque los entiendo, en una situación de precariedad de empleo, el día en que los empleos sean bien remunerados, que las pensiones sean dignas no habrá necesidad de ello. Decir que el bono marzo es una señal para afrontar la desigualdad me parece peligroso y presumido, es una gota de agua en el océano. He visto la cantidad de gente que se indignó cuando Karol Cariola declaró que era una señal para terminar con la desigualdad. Además mucha gente sigue quedando al margen, los cesantes, los que no tienen ficha social del año 2013, muchos trabajadores de la administración pública que trabajan en programas de corta duración, sin imposiciones, sin derecho a vacaciones ni a licencias médicas, etc. Quizás una solución para las familias es que el pago de la asignación familiar por hijo sea una suma que de verdad les sirva y no tan simbólica como lo es hoy. En cuanto a los jubilados, si dos personas viven juntas con pensiones mínimas tampoco tienen derecho a pesar que toda la pensión se gasta en medicamentos, bueno daría para una discusión larga.

Leave A Response