33 mil nuevos trabajadores en la minería chilena para el año 2022 ¿Cuántos serán subcontratados?

Publicado en Mar 28, 2014 - 6:17pm [2.359 lecturas] .

Por Mauricio E. Muñoz Flores. Sociólogo. Magister en Sociología.

Doctorando en Ciencia Social en El Colegio de México.  

La subcontratación es una estrategia empresarial de descentralización de la producción que pone en relación a una empresa mandante, una empresa contratista y a los trabajadores subcontratados y que transfiere desde la mandante a la contratista ciertas etapas del proceso de producción con el objetivo de que esta última empresa, a través de los subcontratados, realice dichas tareas bajo su cuenta y riesgo. También, otra modalidad de la subcontratación es la que guarda relación con las Empresas de Servicios Transitorios (EST), las cuales suministran trabajadores, es decir, ponen a disposición de otra empresa –“mandante” o “usuaria”- los servicios laborales de sus dependientes, a un precio determinado. En Chile, luego de la implementación del Decreto Ley 2759 en el año 1979, que derogó la ley 16.757 que limitaba la presencia de contratistas en las empresas a las labores auxiliares de estas, las compañías “mandantes” pueden subcontratar personal en cualquier área de su proceso productivo, incluso en aquellas relacionadas con su giro principal.

Según la Encuesta Laboral ENCLA de la Dirección del Trabajo, el porcentaje de empresas instaladas en el país que subcontratan personal para el año 2011 llegó a 37,8%. Aunque no es la cifra más elevada de la última década –el 2004 alcanzó 50,5%-, existe un aumento de 7,3 puntos porcentuales respecto del año 2008, el más bajo de los últimos diez años.

En la minería, el sector productivo más importante de la economía del país, la cantidad de empresas contratistas supera ampliamente a las empresas mandantes. Las primeras crecen en cantidad, año tras año, acompañando el crecimiento del sector. Así, en el año 2000, en la minería chilena existían 314 empresas mandantes y 1.296 contratistas; y ya para el año 2012, las primeras llegaron a 707, mientras que las segundas a 3.235.

Dentro de este sector productivo es la estatal CODELCO la principal compañía. Ésta al finalizar el año 2012 poseía activos de US$31.645 millones, un patrimonio de US$12.178 millones y su producción alcanzó a 1,75 millón de toneladas métricas de cobre refinado, consolidándose así como el principal productor de metal rojo del mundo.

Entre los años 1999 y 2012 la cantidad de personal subcontratado por CODELCO se ha cuadruplicado, pasando de 13.153 a 55.707, y a partir del año 2005 el personal en régimen de subcontratación duplicó a los trabajadores contratados directamente por la compañía, llegando a su paroxismo el año 2012 con 2,9 trabajadores subcontratados por cada trabajador de planta. 

La subcontratación está presente en todo el proceso productivo minero. La configuración productiva de este sector, que mezcla la internacionalización del capital con la administración estatal de las mineras y la heterogeneidad de las formas de contratación, ha segmentado el mercado del trabajo generando, por un lado, ocupaciones típicas (trabajadores de planta) y, por otro lado, ocupaciones atípicas (trabajadores subcontratados) que, en la mayoría de los casos, tienden a la precariedad laboral, impactando negativamente en su situación objetiva y, a consecuencia, subjetiva.

La semana pasada, el Consejo de Competencias Mineras (CCM) del Consejo Minero, en conjunto con Innovum de Fundación Chile, dieron a conocer un informe donde se indica que las empresas de la Gran Minería chilena, para el año 2022, requerirán 33.420 trabajadores; esto proyectando las necesidades que generarán las iniciativas ya en ejecución (21,6%), el desarrollo de nuevos proyectos (26,8%) y el reemplazo de trabajadores que alcanzarán la edad de retiro (51,6%). En este contexto, vale la pena preguntarse ¿cuántos de los más de 33 mil nuevos puestos de trabajo que la minería demandará para el año 2022 serán ocupados por trabajadores subcontratados?

Al respecto no hay cifras disponibles, pero se puede, a partir de los datos con los que se cuenta y expuestos hasta acá, conjeturar algunos simples guarismos:

  1. La primera opción, aunque poco probable, es que todos los puestos de trabajo anunciados sean ocupados por subcontratados
  2. La segunda alternativa es que el total de estos “nuevos” trabajadores sean contratados de forma directa por las mineras. Entonces, primero, habría que descontar la cantidad que corresponde a los relevos por retiro, es decir, 17.237, y, segundo, esta nueva cifra (16.183) de puestos de trabajo, considerados “adicionales” respecto de las actuales plantillas, multiplicarla por tres –esto tomando como tendencia el caso de CODELCO, donde los últimos trece años se ha cuadruplicado la cantidad de trabajadores subcontratados y en la actualidad hay 2,9 de estos por cada trabajador de planta-, lo que entrega un total de 48.549 trabajadores subcontratados más que los que existen en la actualidad.
  3. La tercera posibilidad es que dentro de los 33.420 trabajadores estén considerados los subcontratados. Si es así, de este universo –siempre considerando la tendencia de CODELCO y descontando los reemplazos por retiro-, la cantidad de trabajadores contratados de forma directa por las mineras será de 5.394  y el resto, 10.789, serán subcontratados.

De cualquier forma, mientras las políticas en materia laboral no apunten a terminar con la subcontratación o, al menos, a limitar su presencia sólo en las áreas auxiliares al giro principal de las empresas mandantes, los trabajadores subcontratados continuarán siendo los pilares sobre los cuales se empotra la explotación y producción minera nacional.

La subcontratación, en la minería en particular y en el mercado del trabajo chileno en general, como ya ha sido ampliamente demostrado, tiende a generar condiciones laborales precarias. Así las cosas: ¿estamos dispuestos a sostener el principal sector productivo del país en este régimen de contratación de trabajadores?, ¿cuáles serán las consecuencias laborales y sociales de las omisiones o decisiones que hoy se tomen en torno a esta problemática?

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