Ley de reforma educacional y educación pública

Publicado en Oct 30, 2013 - 1:47pm [1.459 lecturas] .

El Programa presidencial de la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, anuncia un proyecto de ley de Reforma Educacional que será enviado al Parlamento dentro de los primeros cien días de su Gobierno.

Se busca, según se lee en el texto,  “reposicionar la educación pública en todos sus niveles” agregando que “el Estado, a través de la educación pública, desarrollará un rol fundamental en cada nivel educacional”.

Será su voluntad política atender las necesidades educacionales del pueblo y para ello, basado en una nueva ley, dar curso a una Reforma Educativa capaz de ofrecer garantías explícitas y exigibles a la ciudadanía acerca de la calidad integral de la enseñanza pública.

Nuestra educación pública nació como iniciativa del Estado a mediados del siglo XIX y se desarrolló durante el siglo XX hasta constituirse en uno de los derechos más apreciados por la comunidad nacional.

Muchos  gobiernos -de diverso signo político- mantuvieron ese esfuerzo por cerca de 130 años, en el entendido que la educación era una herramienta de beneficio social insustituible para elevar los niveles de vida y conciencia cívica de nuestro pueblo.

De esa forma, en el tiempo, la educación de las mayorías populares pasó a ser un derecho garantizado constitucionalmente por el Estado para un cada vez mayor número de chilenos y chilenas, sin nunca vincular su objetivo de bien común a beneficios económicos para algún grupo privado de la sociedad.

Solo la dictadura militar junto a la derecha desvió ese curso histórico de la educación chilena torciendo su marcha a partir de 1980. Desde entonces los recursos del Estado para educación fueron puestos al servicio del lucro privado.

Por lo anterior  se habla, y con razón, que nuestra educación pública se encuentra secuestrada por la mentalidad y actividad mercantil predominante en la actualidad.

A más de 30 años desde que la dictadura abriera todas las posibilidades a los agentes privados para actuar con mentalidad empresarial en educación, es posible constatar que en un alto número de casos, estos  hacen cuantiosas ganancias con los recursos públicos, dejando en segundo plano el servicio propiamente educacional que le pertenece al pueblo chileno.

Es indispensable pues poner pronto fin a este grave atropello a los derechos el pueblo y a la educación pública rescatándola de su situación actual y redefinirla sobre nuevas bases legales y democráticas.

Para alcanzar ese fin, considerando la complejidad de la tarea, el tiempo transcurrido y los intereses privados implicados en el actual modelo educativo de mercado, será necesario intervenir desde la política educativa contando con una ley que en armonía con otras disposiciones legales,  sume toda la fuerza del derecho a la acción política y social necesarias para  restablecer la educación como un bien de todo el pueblo.

Reconstrucción del sistema educativo.

La ley de Reforma Educacional anuncia el reposicionamiento de la educación pública y de reconstrucción de un sistema escolar de todos y para todos.

En ella será posible la inclusión y el encuentro colaborativo de todas las formas de educación escolar financiada por el Estado existentes en la actualidad desde el nivel Parvulario hasta la Enseñanza Media.

Así, JUNJI e INTEGRA, la Educación Municipalizada actual, la Educación Particular Subvencionada y la educación entregada en administración privada bajo normas especiales (establecimientos educacionales regidos por el Decreto Nº 3.166 de 1980), podrán ser armonizadas bajo el nuevo ordenamiento legal.

La anunciada nueva ley de Reforma Educacional, tal como, lo sostiene el Programa presidencial de Michelle Bachelet, debe contemplar también la reorganización y el liderazgo por parte del Estado de un sistema nacional de educación escolar capaz de superar la segregación y desarticulación existente en la actualidad entre los establecimientos educacionales que paradojalmente existen bajo financiamiento del mismo Estado.

Un sistema escolar de todos y para todos, cálido y de calidad, expresado a través de miles de establecimientos educacionales desde primera infancia a la adolescencia, “que no deje como hoy, rezagados y excluidos” al recién comenzar la vida de las nuevas generaciones, abierto a la innovación pedagógica y al fortalecimiento de los derechos humanos en nuestra sociedad, se ubican en el centro de las expectativas educacionales de millones de chilenos y chilenas que esperan avanzar hacia una vida mejor con Michelle Bachelet y  la Nueva Mayoría.

Por

Fernando Flores

Miembro de Taller de Educación, Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL)

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