Nueva mayoría para un Nuevo Municipio

Publicado en Jul 5, 2013 - 11:35am [1.773 lecturas] .

Por

Claudio Rodriguez. Encargado de Área de Desarrollo Local, ICAL

Las recientes primarias han convocado a cerca de tres millones de chilenos y chilenas a las urnas, con el objetivo de definir candidatos a la presidencia de los principales –al menos desde la perspectiva numérica- bloques políticos del país. Ningún politólogo o analista predijo la cantidad de gente que participaría. Para algunos, ello probablemente constituirá la mayor manifestación de que al pueblo le interesa la participación política y decidir sobre el futuro del país, y que la mentada crisis de representatividad pareciera no serlo tanto; que los partidos o la institucionalidad han logrado de alguna forma ir canalizando las demandas ciudadanas. Para otros, más obstinados aún, este proceso electoral no dice mucho, sobre todo pensando en la inmensa mayoría que no asistió a votar. Ese 78% del electorado que no se sintió representado por ninguno de los dos bloques y que son el potencial electoral a conquistar para sembrar los cambios de fondo que nuestro país requiere y reclama.

En este escenario, por ahora, existe una deuda respecto a lo programático en la opinión pública. El debate previo dio más bien cuenta de una lectura del diagnóstico y de ciertos ejes programáticos que son una buena base para avanzar, más el proceso de campaña que se inicia post primarias debiese ser el espacio donde lo programático cobre mayor relevancia. Los desafíos para la Nueva Mayoría en un futuro gobierno no son menores, y el plano municipal no es excepción.

Existe un lenguaje común y transversal respecto a la necesidad de fortalecer a los municipios en Chile. No obstante, este adquiere distintas formas y sentidos dependiendo de la visión que cada actor político tenga. Creemos que la crisis de financiamiento; de recursos humanos y técnicos, y; de funcionamiento y competencias/atribuciones, debiesen llevarnos a plantear el desafío de iniciar un proceso de Refundación Municipal. En clave de Reforma, probablemente no tendrá los énfasis que hoy se requieren. La derecha ha apostado por el camino propio con la reciente fundación de la AMUCH, quebrando la Asociación Chilena de Municipios -ACHM-. Para ellos, desde una lógica neoliberal, se tratará de cómo se mejora la gestión en el plano local, que tenderá a afianzar el municipio como un espacio de entrega eficiente de servicios.

Así, podremos identificar al menos dos modelos en contraposición: uno que entiende que se debe mejorar la gestión del municipio y su entrega eficiente de servicios para tener a sus ciudadanos/clientes conformes con las prestaciones básicas. Otro, que aún no siendo claro, habla más bien de la necesidad de entregar mayores competencias y recursos, para pasar a un efectivo gobierno local, más participativo, en desmedro de las actuales funciones de administración local que lo caracteriza y limita.

Desde una mirada refundacional, creemos la Reforma debe poner, además, el énfasis en la generación de sujetos sociales, críticos y constructores de su comunidad y su comuna. Para ello un camino refundacional debe considerar al menos a los siguientes ejes:

  • control y deliberación ciudadana de los asuntos públicos locales, como programas y proyectos de desarrollo social, planificaciones y ordenamiento territorial, presupuestos e inversiones;
  • democratización del municipio y la comuna con mecanismos que aseguren participación vinculante de los actores locales en las definiciones que atañen al desarrollo de la comuna;
  • mayores atribuciones políticas y de fiscalización para los concejales y el COSOC, en contrapeso al escenario actual de  profunda alcaldización del municipio;
  • formación de dirigentes y alfabetización política de la comunidad para mejorar la participación local haciendo frente a la cultura clientelar predominante;
  • fortalecimiento de organizaciones sociales y el tejido comunitario, con iniciativas que permitan generar espacios de mayor inclusión e identidad territorial;
  • nuevas atribuciones, que permitan la dinamización y desarrollo económico territorial y local, con un municipio más activo en materia de empleo y productividad, contando con mayores recursos para dicho desafío, y;
  • mejoramiento de las condiciones laborales y de capacitación de los funcionarios y profesionales municipales, haciendo de esta forma más efectiva la labor desarrollada desde el municipio.

Estos, entre los principales, debiesen ser los pilares de este proceso: participación social y comunitaria, democratización institucional y comunal y un municipio para el desarrollo local. Esperemos que la Nueva Mayoría pueda conducir hacia un nuevo municipio, donde los actores -sociales y políticos- y las comunidades puedan tener espacio para el ejercicio de la  soberanía desde lo local.

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