Lucro en las Mutuales y el enojo de Matthei

Publicado en May 16, 2013 - 1:38pm [2.301 lecturas] .

Por Katia Molina, Socióloga

Área Laboral, Ical

Mientras el foco se sitúa en los epítetos emitidos por Matthei tras la discusión del Proyecto de Ley que modifica el estatuto orgánico de las Mutualidades de empleadores, los trabajadores se quejan de las prácticas –ya comunes- en que incurren algunos  patrones: derivar a hospitales públicos en caso de accidente laboral; encontrarse con que  al llegar a las Mutuales no se reconocen las enfermedades que padecen como laborales, sino que las consideran preexistentes; y ni hablar de conseguir una pensión de invalidez que es casi imposible.

La invisibilizada y discutida Ley Nº 16.744[1] define a las Mutualidades de Empleadores como corporaciones de derecho privado sin fines de lucro encargadas de administrar el Seguro Social contra Riesgos por Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.

Además, las Mutualidades tienen expresamente la calidad de administradores del seguro social de la ley N° 16.744, correspondiéndoles por tanto la administración integral del mismo, a través de la gestión y otorgamiento de los beneficios correspondientes, a saber, económicos (subsidios por incapacidad laboral, indemnizaciones y pensiones), médicos y de prevención de riesgos.

El gobierno de Piñera plantea Modificar el Estatuto Orgánico de las Mutualidades,  es decir,  hacer “mejores estándares de organización y gestión,  fortalecer y modernizar su administración y, en especial, sus  Directorios…” para ponerlas  al servicio de la  mirada mercantil. Pues,  hay algo más y mucho más importante que no está dicho claramente. El Proyecto plantea que es necesario regular otras materias que dicen relación con el funcionamiento de las Mutualidades, como es el caso de: inversiones de sus fondos de reservas y  fusión de dos o más corporaciones. Estas dos modificaciones son las realmente relevantes y las que subvierten el carácter de la Ley de Mutualidades de 1968, pues  implica la financiarización de los excedentes de la institución, alterando su condición de “Sin Fines de Lucro”.

Las modificaciones propuestas señalan respecto a que los fondos de libre disposición de los fondos de reserva, puedan invertirse de la misma forma que se hace con los fondos de las AFP, es decir, de acuerdo al decreto ley Nº 3500 de 1980, lo que implicaría –por ejemplo- que podrían ser  transados  en las bolsas de comercio del mundo o ser invertidos en alguna actividad productiva.

Creemos que la existencia de excedentes en una institución sin fines de lucro, debería apuntar al mejoramiento de la seguridad social, que se traduce en atención médica a los  accidentes del trabajo y el otorgamiento de pensiones ocasionadas por accidentes laborales. Y no a la búsqueda de rentabilidad en el mercado financiero. Es decir, mejorar realmente las condiciones de seguridad social de los trabajadores y trabajadoras de Chile.

Es por eso entendible que la Ministra del Trabajo se enoje, y que los medios  de comunicación no informen porqué se enoja.



[1] La legislación vigente (decreto con fuerza de ley) N° 285, de 1968, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.  El   financiamiento obtenido por cotizaciones con cargo a los empleadores

 

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