1º de Mayo y los anuncios presidenciales.

Publicado en May 2, 2013 - 8:08pm [1.318 lecturas] .

Felipe Valenzuela S. Sociólogo. Área Laboral

Cuando concluía el día primero de Mayo, aún resonaba en el ambiente las palabras de la presidenta de la C U T en medio de miles de voces que acompañaban sus demandas, no solo en Santiago, sino a lo largo de todo el territorio. Probablemente la frase que más tenía sentido y que recogía un clamor que se extiende como un reguero de pólvora entre los trabajadores chilenos era un fuerte ¡¡ NO A LAS AFP!! , que Bárbara Figueroa repitió  cada vez con más fuerza, este planteamiento representa uno de los principales nudos de la subsistencia del modelo de hiper-explotación en que vivimos los chilenos.

Las AFP, más allá, del modo que los trabajadores que se están pensionando o que se acercan al momento de hacerlo, se dan cuenta que: No cumple con el objetivo de entregar pensiones dignas – Discrimina de forma monstruosa a las mujeres – Es  extremadamente caro para los trabajadores.  Lo que efectivamente ocurre que tal como se reconoce: “un 70% del Producto Interno Bruto (PIB) chileno llegaron a representar en abril de este año los fondos de pensiones, al sumar US$ 157.226 millones. La cifra es la más alta en la historia del sistema, luego de que en 2010 la relación llegara al 67%”.1  Esta situación representa una verdadera espalda para el modelo económico imperante y lo conforman los trabajadores cotizantes mes a mes.

Entonces, tenemos un discurso presidencial, (hecho evidentemente con más cuidado en sus formas que los que estamos acostumbrados a escuchar) que bajo la retórica en que se absorben como propias las críticas que efectivamente se hacen desde mundo del trabajo. También se expresa con claridad, la ideología que motiva a este Presidente y al modelo vigente al agradecer a los trabajadores como contribuyentes al proceso de creación de la riqueza, es decir destacando el concepto de colaboradores y no  de creadores de la misma, riqueza  que como lo demuestran las cifras unos pocos capturan de manera descarada respecto a la mayoría de los países del planeta.

Con este hilo conductor, el discurso se construye, desembocando en anuncios que ocultan una verdadera defensa y apoyo a las AFP, en tanto símbolo y sustento del modelo.

Efectivamente, los anuncios como “Mejorar el Seguro de Desempleo” – “Mejoraremos las condiciones de jubilación de aquellos trabajadores que realizan trabajos pesados” –  “mejorará el acceso de los trabajadores independientes al seguro contra riesgos del trabajo y contra enfermedades profesionales”. Representan formas de allegar recursos a las AFP en algunos casos desde las Administradoras de Fondos de Cesantía en otros casos en formas indirectas pero en definitiva, se trata de fortalecer las enormes arcas que garantizan el funcionamiento del modelo y de ninguna manera representan ampliar derechos colectivos de los trabajadores chilenos.

Siendo más claros en estas afirmaciones,  queremos precisar que cuando desde este Estado neoliberal se habla de cuestiones de protección social inexistentes, lo que realmente ocurre es que se continúa fortaleciendo las finanzas de los sectores más poderosos del sector privado que se favorecen al contar con dineros desde lo trabajadores o de empresarios medianos e incluso pequeños que contribuyen a la financiarización del capital.

En el caso concreto del anuncio presidencial que propone trasladar 1 punto del seguro de cesantía de los trabajadores a su capitalización individual, se esta echando mano a más recursos, que las mismas Administradoras de Fondos de Cesantía en Junio del 2011 reconocían  ya constituían un 3, 3 % para el fondo que controlan las AFP, y que se encontraban recaudando un promedio de 55.000 millones de pesos de la época cada mes.

Estas Administradoras fueron creadas en el año 2001 mediante la Ley 19.728   y cabe señalar que además del aporte de un 0,6 % de los ingresos imponibles con cargo a los trabajadores y un 2,4 % de parte de la empresa cuando se trata de trabajadores con contrato indefinido, que sube a un 3 % cuando los contratos son a plazo fijo, que el Estado de Chile aporta anualmente 225.792 unidades tributarias. Esto último es importante porque responde a una práctica que las personas están detectando cada vez más y es el hecho de las platas públicas se trasladan al sector privado para que se pueda lucrar con esos recursos.

En definitiva las declaraciones presidenciales y parte de los anuncios, se concentran como ha pasado hasta ahora desde el Estado,  en resolver el problema de la falta de fondos al que se enfrentarán las AFP, que como dijimos más arriba son el símbolo de la espalda financiera del modelo.



1 La Tercera, Miércoles 11 de Mayo 2011

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