Paro Portuario y el derecho al trabajo digno

Publicado en Abr 5, 2013 - 10:53pm [1.817 lecturas] .

Katia Molina. Socióloga. Encargada Area Laboral

Los trabajadores portuarios están paralizados desde hace 18 días en la zona de Mejillones y se han ido  sumando los puertos a nivel nacional, produciendo un movimiento que se  intensifica,  según declaran: “Acordamos hacer uso del derecho legal de tomarnos la media hora por concepto de colación (…) esta acción enfureció a la empresa y el gerente Marcelo Bassili envió cartas de amonestación de carácter grave con aviso de despido a los dirigentes del sindicato N°2 de Ultraport Angamos”

Lo que sucede en los puertos  sintetiza lo que sucede con los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, donde las relaciones de superexplotación  van creando  un malestar que se extiende y agudiza en  nuestra sociedad. Al parecer, “se vive sólo para trabajar”, la extensión de la jornada de trabajo y su intensificación se conjuga con la alta rotación en los empleos, con la falta de seguridad, con la flexiblidad interna como externa, la que construye una arquitectura de derechos débil, que  impacta a los trabajadores  en su dignidad.

Son estas condiciones en que se desenvuelven, el punto principal,  que junto a las tendencias precarizadoras y a la desigualdad estructural, como una  “nueva cuestión social” nos presentan la brutalidad del trabajo hoy, cuyo estado no puede seguir naturalizándose, como la única forma posible de vivir en Chile.

Es necesario insistir en el carácter que presenta la legislación actual para el mundo del trabajo, donde los trabajadores al no ser  los sujetos de protección,  y  las empresas  al contar con toda la normativa legal  sólo favorable para ellas,    hacen que el desequilibrio de la relación capital/ trabajo se profundice. Lo que se traduce en que de las 73.591 empresas registradas en Chile, en sólo 6.196 existe sindicato.[1] Un Indicador de la democracia que vivimos.

Los trabajadores al no tener derechos colectivos asegurados y el capital al no  tener  restricción  de ninguna especie, crea el  actual estado de cosas,  que hace que las prácticas antisindicales, se normalicen,   las listas negras existan, los sindicatos patronales florezcan  y  los trabajadores no logren organizarse por el miedo a sufrir represalias si lo hacen.

De esta forma,  toda acción de los trabajadores  que cuestione este orden de cosas es criminalizada por la institucionalidad,  que discute aplicar la ley de Seguridad Interior del Estado a los trabajadores movilizados,   otro elemento que no puede ser aceptado.

Se hace urgente avanzar en  transformaciones estructurales en el mundo del trabajo y para ello los trabajadores nos muestran el camino de la  solidaridad. De este modo, exigir el derecho a un trabajo digno  es indispensable para mejorar las condiciones de hombres y mujeres que  laboran,  y crear una nueva sociedad igualitaria y donde el trabajo nos constituya como sujetos de derecho.



[1] ENCLA  2011

1 Comment so far. Feel free to join this conversation.

  1. Mauro 6 abril, 2013 at 16:39 - Reply

    Pienso que, además de insistir en lo necesario de cambiar la legislación laboral actual, hay también que decir que ésto debe salir de una discusión de los propios Sindicatos con el Estado y el Capital, pero unos sindicatos fortalecidos (promovidos como actores políticos y sociales) y no debilitados como lo están actualmente (le apuntas medio a medio cuando dices en la columna que esto habla de la democracia que tenemos…). Y este “florecimiento sindical” permitiría, tal como lo afirmas al final, “crear una nueva sociedad igualitaria y donde el trabajo nos constituya como sujetos de derecho”, pero sobretodo dejar de tener una especie de “ciudadanía empresarial” y tener una “ciudadanía social”.

Leave A Response