Empleo y desempleo en Chile (I)

Publicado en Mar 13, 2013 - 4:09pm [21.369 lecturas] .

Claves para entender los jubilosos anuncios del “pleno empleo”.

Felipe Valenzuela Silva. Sociólogo

En los últimos meses hemos sido testigos del júbilo de los funcionarios de gobierno, especialmente de la ministra del trabajo, en el momento en que se dan a conocer los datos de empleo en cada trimestre, además,  de la caja de resonancia de los canales de televisión y los medios escritos del duopolio de la información,  destinados a crear un ambiente para  que los chilenos pensemos y sintamos que nos encontramos en el camino que nos lleva al desarrollo y a una sociedad mejor.

Efectivamente, el I N E informó que para el trimestre Noviembre 2012 – Enero 2013 la tasa de desocupados en el país fue de un 6 %,  que significó nuevas manifestaciones de satisfacción por parte del gobierno, afirmando que se trataba del cumplimiento del programa. El presidente esgrimía  orgulloso ese mismo día de visita en una sastrería industrial, frases como las siguientes “una de las tasas de desempleo más bajas de nuestro país, en toda su historia” y  “No es solamente el número de empleos, de hecho, durante nuestro gobierno hemos logrado crear 817 mil nuevos empleos en nuestro país, y más de la mitad de ellos han sido para mujeres”[1]

A propósito de las cifras,  queremos revelar algunos datos  útiles para nuestra reflexión: De un total de 16millones572.475  chilenos de acuerdo a los datos preliminares que informa el censo del año 2012, el I N E considera 13millones783.670 personas mayores de 15 años, que legalmente se encuentran en edad de trabajar con condiciones especificadas en el Código del Trabajo, de los cuales registra 8millones233.510 chilenos como Fuerza de Trabajo, que incluyen para efectos de medición a ocupados y desocupados.

Los ocupados, tanto asalariados como no asalariados en el trimestre indicado más  arriba son 7millones742.420  personas. Esta cifra es significativa, porque si consideramos la población total y el hecho de que la familia media se considera compuesta por 3,7 personas, entonces en nuestro país se encuentra trabajando más de dos personas por familia en promedio.  Al considerar los cinco millones y medios de chilenos que se encuentran técnicamente fuera de la fuerza de trabajo  más los cesantes y los que buscan trabajo por primera vez, llegamos al total de los mayores de quince años, que se constituyen en una enorme reserva para incorporarse al mercado de trabajo y seguir con nuestro “éxito” económico.

Sí, podemos afirmar que nunca se llegará a un total de ocupados equivalentes a los chilenos mayores de quince años, porque los hijos de las clases dominantes y de la burocracia pública y privada que administra sus intereses,  difícilmente trabajará antes de cumplir la edad en que terminan sus estudios superiores. Cabe señalar en este momento que  un niño adolescente debería al menos cumplir con la educación media para ingresar al mundo del trabajo, lo que equivale a unos diecisiete o dieciocho años, como efectivamente ocurre por ejemplo en Alemania, que se encuentra entre los países al que la elite chilena le gusta compararse cuando desprecia a nuestros vecinos de la región.

Examinemos a que se refiere este triunfo económico, que entre otras cosas permite que ingresen chilenos o residentes en Chile a los listados de los personajes más ricos del planeta y que explica este mercado del trabajo copado de ocupados.

El crecimiento económico, es decir el P I B, que se ha convertido en la meta fervorosa de quienes manejan este modelo de desarrollo en nuestro país hace ya tres décadas, nos puede ayudar a entender el fenómeno del incremento de las personas trabajando,  con el siguiente cuadro[2]  expresado en porcentaje.

 

COMPOSICIÓN 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
REMUNERACIONES 37.9 38.6 40.3 41.5 40.4 40.7 40.5 39.4
EXCEDENTE 49.3 48.9 46.4 45.5 46.6 46.3 46.2 48.3
IMPUESTOS 12.8 12.5 13.4 13.0 13.0 13.1 13.3 12.3
P I B TOTAL 100 100 100 100 100 100 100 100

 

COMPOSICIÓN 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010
REMUNERACIONES 39.10 37.5 34.8 35.2 40.6 37.7 35.8
EXCEDENTE 49.2 50.6 54.3 54.0 48.7 52.0 54.2
IMPUESTOS 11.7 11.8 10.9 10.8 10.8 10.2 10.0
P I B TOTAL 100 100 100 100 100 100 100

Respecto de este cuadro, brevemente diremos lo siguiente:

–         El porcentaje de remuneraciones, incluye por supuesto todas las que se han gastado en el período, desde los sueldos más altos hasta los que ganan la mayoría de los chilenos (recordemos que de acuerdo al INE  58.03 % de los chilenos, es decir 58 de cada 100 chilenos que viven de un salario ganan menos de  $ 293.000)[3].

–         El excedente, se refiere a las ganancias, regalías y remuneraciones de los empresarios y en este caso incluye el consumo de capital fijo, es decir la capitalización para la renovación de instalaciones, equipos y maquinarias.

–         En el caso de los impuestos que aparecen en el cuadro, parte importante de ellos como el IVA, no afectan los costos de las empresas y si a gran parte de los chilenos que tienen bajos ingreso y que por lo tanto destinan una gran parte de ellos al consumo.

–         Hemos destacado con rojo el inicio de una tendencia a bajar la participación de las remuneraciones y al aumento de los excedentes de las empresas, registrado en los gobiernos de Lagos y Bachelett, en que de acuerdo a nuestra mirada se produce una mayor neutralización de las acciones de los trabajadores organizados, al mismo tiempo que se implementan medidas tributarias y otras que favorecen al capital,   con la excepción del año 2008 en que el Sr. Velasco frente a la crisis mundial en su calidad de funcionario del FMI además de Ministro de Hacienda, aplica medidas conocida como ‘’contra-cíclicas’’.

–         Finalmente respecto del cuadro queremos decir que solamente registra hasta el año 2010, porque no existen aún datos oficiales hasta el presente, probablemente por ser estos de difícil  elaboración, sin embargo pensamos que la tendencia se conservará incrementando las utilidades de las empresas y disminuyendo las remuneraciones de los chilenos respecto del P I B.

En definitiva, nuestro interés es demostrar desde este ángulo, el modo en que nuestra sociedad de mercado se encuentra organizada, para asegurar quién se lleva la mascada del león. Seguramente todos hemos conocido  la experiencia en estos últimos años, respecto de la forma en que nuestros jóvenes se cambian de un trabajo a otro como cambiarse de ropa y siempre a poco andar se dan cuenta que el salario sigue siendo bajo al igual que el anterior. Esto se debe tal como vemos en los datos a que el capital variable, es decir el que está destinado al pago de la fuerza de trabajo se mantiene bajo, a pesar del crecimiento de la riqueza, independientemente de la cantidad de las personas que se encuentran trabajando, lo que implica una mayor explotación de los chilenos que crean la riqueza.

Finalmente pensamos que la razón fundamental, por la que se verifica esta situación  y que produce un malestar creciente en la población, muy alejada de las muestras de satisfacción de los funcionarios mezcladas con la farandulización, de los medios de comunicación, la encontramos en el despojo del poder de los trabajadores, a partir de la destrucción de sus organizaciones sindicales por la fuerza primero y consolidadas con el plan laboral, de José Piñera en 1979,   que es la base de nuestro actual Código del Trabajo y que entre otras cosas, no permite la negociación colectiva por sectores de la producción    y contiene la negación  efectiva del derecho a huelga, consagrando de esa manera el despojo de poder de los trabajadores  que implica una asimetría productora de la desigualdad de la que tanto se habla, pero que no se ataca efectivamente. Por otro lado no queremos dejar de recordar que las cifras mostradas convierten en una falacia, frases como la siguiente ‘’todo esto pasa porque se gasta más de lo se gana, ahora tenemos que apretarnos el cinturón para pagar los costos de la fiesta en que vivíamos antes de la crisis’’ dichas para justificar que los sacrificios siempre corren por parte de los más pobres, es decir de los trabajadores.

Dedico estas líneas al Comandante Presidente de Venezuela Hugo Chavéz, que con valentía revirtió situaciones como las descritas en esta columna.

 


[2] Confeccionado con antecedentes del Banco Central de Chile

[3] NESI (nueva encuesta suplementaria de ingresos) del I N E y corresponde a los ingresos netos de los chilenos del trimestre Octubre – Diciembre del 2011

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