Los desafíos pendientes de los trabajadores

Publicado en Ago 24, 2012 - 6:45pm [1.928 lecturas] .

Por Katia Molina. Socióloga Encargada Ara Laboral de ICAL

Las numerosas y masivas movilizaciones realizadas el año 2011,  modificaron sin lugar a dudas la sociedad chilena, sensibilizándola frente a su  desigualdad estructural. Es en este contexto que hoy asistimos a las elecciones de la CUT y a los debates que han surgido en el mundo sindical.

Las grandes modificaciones en la acumulación capitalista ocurridas a partir de la década del setenta, produjeron profundas  transformaciones en el  trabajo,  en su organización, y por ende, en  la clase trabajadora que se vuelve más heterogénea, más compleja y fragmentada.

La fuerza de trabajo se  caracteriza cada vez más por trabajadores  tercerizados, part-time, a cuenta propia, deslocalizados, desterritorializados,  precarizados  y desregulados. Ocupaciones atípicas o flexibles, Polivalencia y multiactividad, aumento de los trabajadores del sector servicios,  sin seguridad social, ni ahora ni en el futuro.  Se origina  la super-explotación  amparada en la  legalidad.

El trabajo femenino se incorpora de modo desigual y diferenciado. Con un aumento significativo, alcanzado en el último periodo  un 45% de  participación en la fuerza de trabajo, pero con un  trabajo más precarizado en salarios, derechos, y condiciones de trabajo.

El promedio del índice de empleo protegido (que supone contrato de trabajo indefinido, cotizaciones de salud, previsión y  seguro de cesantía) considerando las quince regiones alcanza sólo el 49 %,  siendo la región del  Maule la más baja, donde sólo 34 trabajadores de 100 logra esta condición.

Generaciones de trabajadores socializados en estas prácticas que se empobrecen y precarizan, día a día.

Estas transformaciones en el mundo del trabajo afectaron también a los organismos sindicales e impactaron en las acciones de los trabajadores y  en sus órganos de representación.

Este es el debate que debiese tener un lugar central dentro dela CUT, de como la organización de los trabajadores y trabajadoras recoge los  desafíos de este escenario  y se enfrenta a  los nudos de las relaciones laborales en Chile. Manteniendo una concepción del trabajo y de las relaciones laborales enmarcadas en la hegemonía de un modelo económico que sólo valora el papel del capital e invisibiliza el rol de los trabajadores en la creación de la riqueza.

Cómo se supera ese “sindicalismo moderno” que involucró un cambio en las estrategias y métodos del movimiento sindical, hacia un giro neocorporativo, donde producto de la cooptación se dejó de lado la tradición y experiencia política del movimiento sindical.

 Cómo superar las bajas tasas de afiliación sindical[1], la tendencia a la inactividad de los sindicatos, el escaso crecimiento de la tasa de negociación colectiva[2], la reducción de la conflictividad laboral y la debilidad del derecho a huelga.

Cómo enfrentar los retos planteados por el capitalismo global, la trasnacionalización de las empresas, las desterritorialización del capital.

Cómo mejorar los salarios, las condiciones de trabajo y de vida de la clase trabajadora.

Estos y otros son los desafíos de las organizaciones sindicales, y principalmente dela CUT. Porquecreemos que a la fragmentación hay que anteponerle la unidad más amplia y la movilización. Al individualismo exacerbado un actor colectivo, un sujeto social con un sueño transformador, con poder político y social, lo que implica fortalecer las organizaciones sindicales de base, ligarse  al movimiento social y en última instancia, esto es fundamental si queremos avanzar en las demandas nacionales, para crear las bases de una sociedad más igualitaria y  justa.



[1]. En 2011, tan solo un 11,8% de la fuerza ocupada se encontraba sindicalizada, y un 14,1%, si se considera tan solo a los asalariados del sector privado, población de servicios y trabajadores/as por cuenta propia (con potencial de sindicalización), que se encuentran en sindicatos activos.  Dirección del Trabajo.

[2] La negociación colectiva en Chile involucra, a través de la vigencia de instrumentos colectivos (convenios y contratos de trabajo), a tan solo 311.196. trabajadores/as.

3 Comments so far. Feel free to join this conversation.

  1. centro de investigación 24 agosto, 2012 at 21:23 - Reply

    Esta clase
    trabajadora heterogénea, compleja y fragmentada no es el único producto de las
    modificaciones del capitalismo global ocurrida en la década de los setenta .La conformación
    de un sujeto colectivo capas de hacerse cargo de su realidad en las diferente
    instancias que conforman al ser humano moderno-post-moderno es una carencia de
    esta sociedad, y si los estudiantes son los que se movilizan y manifiestan de
    diferentes formas es producto, mas bien, de una crisis global donde el
    cuestionamiento a la institucionalidad, desde la arista del consumidor o en la búsqueda
    de los resabios de un estado “padre” son catalizadores de la indignación
    de los individuos.

    hoy tus discusiones
    propuestas no solo deben ser problematizadas por los trabajadores, sino que
    estudiantes, pobladores, animalistas, mapuches, minorías de toda índole, debe hacerse
    cargo de la cuestión del sindicalismo, pero comprendida desde su particularidad,
    para poder aportar  a la totalidad, a la
    lucha contra un modelo económico cuyo fin no se asoma ni en el mas lejano horizonte
    capaz de ser mirado

  2. Dgaridoojas 29 agosto, 2012 at 10:48 - Reply

    Estimados amigos, les solicito las referencias de este artículo,  especialmente referido a los porcentajes que aquí se indican. Esto me servirá para comentarlo con mis compañeros de trabajo y amigos. Agradecido desde ya.

Leave A Response