Formando monitores para el buen trato y fortalecimiento barrial

Publicado en Ago 9, 2012 - 8:22pm [2.811 lecturas] .

Este miércoles 8, el Servicio Nacional de Menores (SENAME), dio a conocer los resultados de la encuesta de reincidencia delictual de menores de edad, investigación que convierte a Chile en el primer país latinoamericano en utilizar una metodología validada internacionalmente para medir la reincidencia de los menores.

El estudio de reincidencia de jóvenes infractores de ley, realizado por el Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile (INAP), reveló que un 39,4% de los adolescentes que cumplieron condena en el SENAME, ya sea en centros cerrados, semicerrados y programas en el medio libre, recibió una nueva sanción por parte de los Tribunales de Justicia, en un plazo de 12 meses desde que egresaron del sistema.

El estudio detectó también que la mayor reincidencia se produce en el grupo de 14-15 años (50,8%), y va descendiendo a medida que aumenta la edad de los jóvenes, donde el grupo mayor de 18 años representa el 28,9% de los casos.

La metodología utilizada contempló a 1.667 casos, que corresponde al total de egresos producidos durante el año 2008, los que fueron sometidos a seguimiento durante 12 y 24 meses, tanto en las bases de datos de la red SENAME como en las de Gendarmería de Chile.

En este contexto, desde fines del año pasado y principios de este, ICAL, a través del fondo de iniciativas culturales del 2% del FNDR (es decir, con fondos gubernamentales) generó una propuesta de desarrollo de seguridad barrial.

“Formando monitores para el buen trato y fortalecimiento barrial“, es un proyecto financiado por el Gobierno Regional Metropolitano que fomenta la prevención de la violencia en los barrios, a través del buen trato y la convivencia comunitaria entre los vecinos y vecinas de la población Santa Olga en Lo Espejo y en la población Quinta Bella de Recoleta.

El proyecto está gestionado por el área de desarrollo local del Instituto de Ciencias Alejandro Lipchuzt y está dirigido por Natalia Cuevas, licenciada en sociología, junto a un equipo multidisciplinario compuesto por sociólogos, psicólogos y trabajadores sociales, además el equipo se estructura con coordinadores comunales en Lo Espejo y Recoleta, más un equipo de monitores que realizan el trabajo en terreno.

La importancia de este proyecto recae en que le da un nuevo enfoque a la seguridad ciudadana, en donde la prevención de la violencia radica fundamentalmente en el fortalecimiento de los lazos entre vecinos y vecinas y de las organizaciones sociales, para que de esa forma, todos los actores puedan convivir en un espacio en donde hay un reconocimiento y respeto del otro.

La intervención se enfoca en el desarrollo de habilidades sociales que promuevan el buen trato y el fortalecimiento de organizaciones en el barrio. Se capacita en gestión sociocomunitaria y gestión de proyectos, para que los vecinos/as puedan desarrollar actividades en sus espacios públicos, y para que posteriormente en conjunto con las organizaciones sociales, puedan postular a sus propios proyectos. También se desarrollarán ejes de identidad barrial, resolución de conflictos, y talleres prácticos.

Los talleres son abiertos a toda persona mayor de 18 años que esté interesado en el trabajo comunitario y en temas como la prevención de la violencia. Además, los talleres están abiertos para todos los dirigentes y dirigentas de organizaciones sociales y territoriales de ambos barrios.

Los ejecutores esperan que “este proyecto logre reconstruir el tejido social de las poblaciones que fue exterminado por la dictadura”. Por otro lado, debido a la poca duración del proyecto, comenzó en julio y termina en noviembre, es muy difícil cumplir con las expectativas de aquello, pero estos proyectos se elaboran con la perspectiva de dar continuidad independiente de su término oficial.

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  1. Irelba 10 agosto, 2012 at 22:58 - Reply

    Felicitaciones un buen trabajo.-

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