El debate tributario técnico no deja ver la intención ideológica.

Publicado en ago 7, 2012 - 6:04pm [1.760 lecturas] .

Felipe Valenzuela S. Sociólogo

Uno de los cambios relevantes del gobierno a su proyecto de modificación tributaria, que espera sea aprobado por la oposición, modifica los rangos de los impuesto a las personas creando un noveno tramo, el de mayores ingresos, a los que se les aplicaría una tasa marginal del 40%. En el proyecto original el rango de las tasas marginales de 5% al 40% bajaban entre 4,25% y un 36%.

También se eliminaron los ‘’impuestos verdes’’ que gravaba la venta de productos que generan un alto contenido de desechos. En el caso del impuesto a los timbres y estampillas se deja en 0,4%, y no la baja de 0,6% a 0,2%.

En fin, son cambios por el estilo que se argumentan con elaborados planteamientos técnicos, pero que constituyen medidas de maquillaje como las practicadas incluso por los cuatro anteriores ministros de Hacienda, destinadas a expandir y consolidar un modelo cuyo éxito está basado en la desigualdad.

El énfasis que pone El Mercurio en la satisfacción de los empresarios por la “simplificación del proyecto’’, como es la opinión del presidente de la Cámara Nacional de Comercio quien señala que ‘’el aumento impresionante de la recaudación tributaria  muestra que con crecimiento se puede recaudar más sin subir el impuesto de primera categoría’’, revelan la forma en que los ‘’técnicos’’ acomodan los intereses de los dueños y representantes del capital en nuestro país.

Este espíritu en la conducción de los intereses del capital en Chile, disfrazado con argumentos técnicos que a las personas de a píe nos resulta difícil refutar, están representados en dos sentencias. La primera expresada por el Ministro de Hacienda al decir ’no podemos hipotecar el crecimiento’’ y la otra por el ex presidente del Banco Central, De Gregorio, con ‘’se ha abierto una caja de Pandora tributaria que no me parece saludable para el país” (El Mercurio, 3 de agosto).

La primera revela la obsesión por el crecimiento -pese a tener la educación entre las más caras del planeta- y, la segunda, la necesidad de ocultar el trasfondo ideológico en la cautela del interés del capital por sobre el de las personas, especialmente de los trabajadores que son los principales creadores de la riqueza.

Por lo tanto, discutir en el ámbito técnico dejando afuera la intencionalidad ideológica es no colocar los temas como corresponde sobre la mesa y debatir fuera de lugar. Y, corresponde instalar en la discusión otros temas que afectan a la mayoría de los chilenos supeditados por un Estado que administra una legalidad destinada a favorecer exclusivamente a las clases dominantes de nuestra sociedad.

En forma somera, algunos de estos asuntos.

En el año 1998 los conocidos economistas Engel, Galetovic y Raddatz, escribieron, por supuesto con argumentos técnicos, un artículo llamado Reforma Tributaria y Distribución del Ingreso en Chile en el que concluyeron que:  ‘’La redistribución del ingreso se debe realizar mediante el gasto social, no mediante la recaudación de impuestos’’. Esta frase se convirtió en el dogma de la academia chilena y del ministerio de la calle Teatinos, razón por la que los economistas no discuten cuestiones tan importantes como la elusión de impuestos u otras.

Una de las  principales herramientas de elusión es el FUT que con la justificación de mantener y aumentar la inversión permite que: ‘’ La principal desigualdad viene de ese tratamiento preferencial que reciben las rentas empresariales, al tributar sobre la base de retiros en vez de tributar por las ganancias obtenidas (lo que se llama base devengada), como hacen todos los trabajadores.’’[1] .

Es importante señalar que estadísticamente se ha afirmado que existen acumulados sin pagar impuesto por la vía del FUT unos 200 mil millones de dólares, que implicarían una recaudación para el fisco, aplicando tasas de un 15%  de unos 30 mil millones de dólares. Equivalente a muchas ‘’reformas’’ como las que se están planteando para discutir esta semana. Y la posibilidad entre otras de tener una educación pública gratuita de calidad.

Fijar una precisión respecto al carácter regresivo del I V A, sin caer en una discusión con aparente base técnica que hace pensar que una rebaja del IVA necesita compensaciones con otro impuesto, porque si los pobres pagan un menor IVA reciben menos a cambio, etc.. Sino que decir que la desigualdad en su aplicación está dada porque la mayor parte de los asalariados, por tener bajos ingresos, destinan prácticamente todo este ingreso al consumo, comparado con los deciles más altos que contribuyen solo con una parte a  este impuesto indirecto, que ya se ha perpetuado hace años como el que representa prácticamente la mitad de la recaudación del fisco.

Respecto de los ingresos del Estado, el propio Gobierno informa que para el 2012 la incidencia que tienen los ingresos tributarios netos es de un 17,5% comparado por ejemplo con la tributación minería privada  que aporta un 2,2%[2].

Como se ve en esta pequeña enumeración de temas,  que no están sobre la mesa de debate,  se abren discusiones más allá de la técnica. Pero, ni siquiera el Parlamento puede discutirlas por estar inhabilitado constitucionalmente para formular iniciativas destinadas a  cambios en estas materias. Lo cual se agrega a la batería de elementos que contempla la Constitución y la legalidad que contribuyen al mantenimiento de un modelo sustentado en la desigualdad.

 


[1] Michael Jorrat. Ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile y entre 1991 y 2007 ocupó cargos clave en el Servicio de Impuestos Internos (SII):

 

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  1. Ronald 9 agosto, 2012 at 23:24 - Reply

    Estos artículos, constituyen una herramienta de discusión importante, y cumplen con el objetivo de educar y fortalecer una propuesta de lucha contra el sistema económico y político que intenta imponer el neoliberalismo.  Gracias ICAL

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