EL rol del Rey en la Economía Científica

Publicado en Jun 12, 2012 - 5:55pm [1.722 lecturas] .

Por Felipe Valenzuela S – Sociólogo

Muchos recordarán las visitas que hicieron a nuestro país algunos reyes y/o reinas con sus respectivos consortes desde el viejo continente, probablemente motivados por la curiosidad sobre nuestras tierras a las que sus antepasados, siglos antes, habían ordenado conquistar. También estará en la memoria de varios, que esas visitas siempre fueron rodeadas de pompa y celebraciones. Pues bien, resulta que hace pocos días estuvo en nuestras tierras el Rey de España y casi paso desapercibido para gran parte de las personas.

Es interesante constatar como las cosas han cambiado de manera radical y tajante en estos cinco siglos desde la invasión a  nuestro hermoso continente. En antaño el Rey desde su alcázar o fortaleza, ordenaba viajes en busca de tesoros para las economías de Europa a piratas y filibusteros. Hoy en cambio, mientras miran indiferentemente a miles de indignados desde sus ventanales blindados, los grandes empresarios transnacionales son  quienes envían al Rey para que les de una mano a sus negocios en estas tierras.

Estos hechos demuestran la importancia que tuvo la economía hace quinientos años y la que tiene hoy, razón por la cual es necesario insistir en que la economía es una ciencia social y que no se trata de una ciencia similar a las ciencias exactas, como en general lo suelen entender las personas. La  importancia que se da a estos temas es prácticamente nula y tiene como resultado que uno de los principales agentes económicos que es la familia, acepte como algo natural la idea de una “economía científica” y frente a eso  por lo tanto, sienta que es poco lo que se puede hacer, sobretodo cuando las universidades enseñan y promueven la misma idea incluyendo a todas las ciencias sociales como científicas, es decir portadoras de una severa metodología que las respalda como tales. Esto último es respetable, no obstante, tiende a vestir esas disciplinas de una neutralidad que no existe. Consecuentemente la ideología que se encuentra detrás del modelo económico no es fácil de revelar.

Es una obligación urgente entonces, demostrar con algunos hechos la importancia de la ideología llamada economía de mercado que hace incluso viajar a un Rey cuando aún siguen resonando los comentarios de su afición de asesinar elefantes. Estos hechos que demuestran la producción de desigualdades en los últimos días son:

La condonación por parte del Servicio de Impuestos Internos de multas e intereses por no pago de impuestos, por más de 59 mil millones de pesos, a la empresa Johnson’s, antes de que fuera adquirida por Paullman (Cencosud). Llama la atención que una empresa que no puede estar al día con sus obligaciones se le permita seguir existiendo como tal  y que además a pesar de su mal estado financiero, sea adquirida por uno de nuestros distinguidos millonarios.

Paralelamente suenan fuertemente propuestas de Larraín y Matthei, dirigidas a flexibilizar aún más el empleo con el argumento de protegerlo, y así permitir la  reducción de jornadas y salarios a los trabajadores. Ideas reforzadas por los empresarios con el fin de terminar con la baja “productividad”,

Este argumento de la productividad no resiste análisis,  ya que ninguna empresa mantendrá a un trabajador improductivo en su dotación, y si fuera así, tiene a su favor la legislación que le permite despedirlo sin trabas de ningún tipo por “necesidades de la empresa” .

Podemos concluir con claridad que la ideología detrás de esta “economía científica”, que es capaz de movilizar a los reyes, no es otra cosa que la producción de desigualdad, semejante a la que puede tener un animal frente a un arma de fuego como la usada en África por este Borbón.

 

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