ICAL: El instituto de izquierda que gravita en las propuestas de Educación.

Publicado en ene 3, 2012 - 10:39pm [1.874 lecturas] .

Marcos Barraza

El psicólogo Marcos Barraza llegó hace un año a encabezar el directorio ejecutivo del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL), y desde entonces no ha parado de gestionar proyectos, establecer alianzas de cooperación con ONGs nacionales y extranjeras, de asistir a seminarios internacionales y proyectar el trabajo político del Instituto.

A su modo de ver, si bien el quehacer que define a ICAL se ha mantenido constante, consistente en una práctica política en el área laboral con la formación y capacitación de trabajadores a través de la Escuela Sindical Rosa Luxemburgo -que ya cuenta con 10 años de existencia-, en los últimos años se han venido desarrollando más proyectos en las áreas de medioambiente y de participación local.

Sin embargo, este año se ha visto a los profesionales del Instituto mucho más inmersos en el debate público en temáticas que han hegemonizado la agenda pública. Uno de ellos es el tema de la educación, en el que ICAL ha aportado con insumos y propuestas de contenido transformador.

-¿Cómo se produce esta incorporación de ICAL al debate nacional?
Primero, participando de un dialogo transversal con diferentes sectores para la formulación de propuestas comunes, aunque sin abandonar el enfoque propio. Se trabajó con otros institutos, como Igualdad del Partido Socialista, con técnicos de la Democracia Cristiana, del Partido Radical, entre otros. En el caso de la educación, no se hizo por vía de los institutos, sino que a través de los respectivos encargados del tema de los partidos.

-¿Hubo dificultades para ese dialogo con los institutos de los partidos de la oposición?
El principal escollo fue poner en contexto y en concordancia un diagnóstico común, porque al tener matices diferenciados del problema de la educación se tiene, consecuentemente, miradas de transformación distintas. Las mayores diferencias han estado en el plano de la educación básica y media, mientras que en la educación superior se tiende a más consenso en relación a cuáles son las modificaciones estructurales que debiese contener el sistema.

-¿Y cuál fue el mayor logro de ese trabajo en conjunto?
Tener una mirada de transformación estructural de carácter sistémico, no restringir la reforma a la educación desde un tema en particular, de una arista en particular o desde un criterio en particular.

El tema de la educación superior se circunscribía al problema de los aranceles o a los aportes basales para las universidades del estado, o sobre los sistemas de acceso a la educación superior. En el caso de la educación básica y media, el debate se reducía a las subvenciones o en su defecto a la regulación del sistema privado y fortalecimiento de lo público.

El gran logro de la propuesta de educación en que participó activamente ICAL y que diera a conocer la oposición en medio de la discusión del Presupuesto 2012, fue que el enfoque debía ser integral, del sistema en su conjunto. Ese enfoque está contenido en la propuesta.

-¿Qué balance se hace de esa propuesta de la oposición?
Indistintamente del desenlace, donde el gobierno consiguió con los votos de unos pocos diputados independientes torcer la voluntad social, el mérito es haber construido una carta de navegación, por cierto no acabada; que no da respuesta a todo, pero que sí es una mirada común del conjunto de la oposición. Esto posibilita que se superen los diagnósticos fragmentados y nos acerquemos a soluciones integradas acerca de cómo hacer reformas en Chile. Desde luego, se fortaleció la relación con la oposición. Fue un buen comienzo para salir de la mera contemplación y pasar a la transformación.

-¿Y qué viene ahora, cuál es el desafío para ICAL en educación?
Ya iniciamos un trabajo público para construir la propuesta de un nuevo sistema nacional de educación para la básica y media que modifique la actual municipalización, pasando a ser laica, democrática y con responsabilidad del estado. Es un gran desafío porque es aquí donde están las mayores diferencias en la oposición.

-ICAL ha organizado este año, junto al Departamento de Bienestar de la Universidad de Chile (DBE), un ciclo de seminarios sobre la transformación estructural en la educación superior: ¿qué se espera como meta del próximo, que será el 20 de diciembre?
El ciclo de seminarios con la Universidad de Chile se orientó a reflexionar, debatir y proponer modificaciones estructurales al sistema de educación superior. En ese campo, el Instituto armó una propuesta que problematizó tres temas: la gratuidad en educación, los aportes basales y los sistemas de acceso preferenciales para los sectores más pobres de la sociedad chilena. Para ello se llevó a cabo una investigación que viene desde el mes de marzo, cuando comenzó el conflicto de los estudiantes.

Lo que se conversó en ese primer seminario saltó al debate nacional y contribuyó a precisar los elementos del diagnóstico en materia de la crisis de las universidades del estado, desde la perspectiva del financiamiento, de la regulación del sistema y del significado de la educación superior pública estatal, y desde la inclusión social.

-¿Qué elementos de ese debate fueron incorporados o se reflejaron en el documento de la oposición?
Específicamente, nuestra propuesta de gratuidad para los primeros siete deciles y la razón de por qué es pertinente financiar en esos tramos. Hay, también, una idea bien avanzada para justificar el incremento de los aportes basales para la educación superior estatal. Otro aspecto fue la caracterización de las universidades estatales y las privadas. Al respecto se dio una formulación bien concreta. Otros insumos que emergen de estos seminarios y de las investigaciones de ICAL son los sistemas de acceso a la educación superior. Se logra despejar en el debate que es requisito contar con sistemas diferenciados que favorezcan -indistintamente vía PSU- a aquellos estudiantes que reuniendo las condiciones para estudiar quedan excluidos por su origen social y por el tipo de educación de la cual provienen en la básica y en la media.

Finalmente, la regulación de la educación superior, tanto del sistema privado que se rige por el mercado y no con la lógica de política pública, y para el fortalecimiento de las instituciones del estado.

-¿Dónde están puesto los desafíos de este último seminario de educación?
Lo que hasta ahora se ha avanzado es en la mirada común sobre las transformaciones estructurales que el sistema requiere. Lo que viene es integrar de manera coordinada a más actores, y no fragmentarlos. El movimiento social debe mantener un dialogo más preciso y cercano con el mundo político para construir acciones comunes. El seminario que viene, desde la defensa de la educación pública, quiere hacer conversar al movimiento social con los partidos políticos.

-¿Quiénes estarán en esa conversación?
Los institutos de los partidos de la oposición, que están por perfeccionar la propuesta por la educación ya que las transformaciones no se agotarán en los próximos 5 ó 10 años. Más bien habrá una reforma continua hasta alcanzar un estado más democrático, más integrador y con una presencia más gravitante del estado.

Habrá dos mesas de discusión. Una, de los especialistas, los expertos de los institutos asociados a la oposición, que se referirán a la propuesta técnico-política. Y en un segundo panel se sentarán los presidentes de los partidos políticos con representantes del mundo social y estudiantil. Al final del seminario esperamos que el Rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, entregue su visión de este proceso.