La propuesta de Ical para el reajuste del sector público.

Publicado en Dic 9, 2011 - 10:15am [2.182 lecturas] .

Debate del reajuste del sector público

El informe presentado por el director de ICAL, Marcos Barraza, y el Encargado del Programa Legislativo, Carlos Arrué, analiza los criterios de fijación del reajuste fiscal durante los últimos 21 años, que ha sido siempre en función del cálculo del IPC.

El año pasado, el gobierno planteó un reajuste del 3,7%, calculando el IPC confirmando una tendencia –mostrada en los dos últimos años- de aplicar reajustes menores respecto al mayor crecimiento de la economía.

El guarismo al que se arribó en la propuesta es de 7%, y que da cuenta de la distribución del ingreso, significa que el trabajador del sector público no vería empeorada su situación respecto al año pasado.

El análisis, además conforma una síntesis de la fijación del reajuste sobre la base de IPC. En este sentido, se contrastó el valor del reajuste y se concluyó que el cambio en el reajuste se ha determinado sobre las fluctuaciones del IPC. Es decir, si sube el IPC, sube el reajuste y si baja el IPC, también baja el reajuste.

De acuerdo a los señalado por el abogado Carlos Arrué, “En los últimos 21 años el promedio del reajuste ha sido 2,1% por sobre el IPC”.

La investigación constató que la situación del trabajador fiscal empeora año a año, producto de reajustes fijados según el IPC. Por esta razón, se buscó determinar un valor de reajuste que diera cuenta del crecimiento del PIB per cápita y no del IPC, es decir, en función del crecimiento de la economía.

El crecimiento del PIB per cápita ha sido menor que el crecimiento de la economía, que quiere decir que la economía ha crecido más rápido de lo que ha crecido la población. Por lo tanto, “si se reajusta sólo en términos del IPC y el crecimiento de la economía va más rápido que el crecimiento de la población, la situación anualmente está empeorando respecto a la distribución de la riqueza”.

Lo anterior quiere decir que “los funcionarios públicos no reciben ingresos sobre la base de la distribución de la riqueza, es decir, para ellos no hay ni ha habido política del chorreo”, y sus incrementos por IPC ha simplemente mantenido la actual situación de precariedad salarial, indica Arrué.

Si el reajuste fuese hecho tomando en cuenta el PIB per cápita, el reajuste de los empleados fiscales no causaría presión inflacionaria, señala Carlos Arrué.

La situación general del sector público ha empeorado año a año, siendo cada vez más desigual. “Están 42% más desigual de lo que estaban en 1990”.  Por ello y para que no sea más desigual que hace 20 años, este año el reajuste no puede ser menos del 7%. El año pasado el reajuste debió haber sido 9,3% y no 4,2%.

En general, y según lo indicado en el informe, “no se reajustan los sueldos de acuerdo al crecimiento de la economía, sino que sólo respecto del IPC. Es decir, la variación de lo que crece la economía del país es superior al reajuste de los sueldos, a veces tres y cuatro veces más alto de lo que cambia el poder adquisitivo. Esto significa, que se mantiene el poder adquisitivo, pero la situación de la distribución de la riqueza ha empeorado en desmedro del funcionario público, porque recibe cada año una participación menor de la renta nacional”.

Lea la Propuesta:

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