Expertos suman argumentos sobre inequidades de la PSU.

Publicado en Jul 28, 2011 - 1:54am [9.859 lecturas] .

Seminario: Prueba de Selección Universitaria PSU: ¿Cantidad o Calidad?

Connotados académicos y especialistas en educación y sistemas de evaluación para el ingreso a la Universidad, se dieron cita en el Seminario: Prueba de Selección Universitaria PSU: ¿Cantidad o Calidad?, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

El encuentro, que forma parte de un ciclo sobre el rediseño de la Educación Superior Pública y es organizado por la Dirección de Bienestar Estudiantil DBE y el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, ICAL, abordó el tema desde la problemática del acceso equitativo a la universidad.

Abrió el seminario la exposición del profesor y doctor en psicología de la Universidad de California y actual profesor titular de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica y Director del Centro de medición MIDE-U, Jorge Manzi, quien acentuó que el problema no está en la PSU, que es sólo un instrumento de medición.

El académico, si bien reconoció que este tema ya no está en el debate público, como cuando se produjo el cambio de la PAA a la PSU, situó el problema en las desigualdades de oportunidades que existen en Chile de acceso a la educación superior.

Promoviendo los sistemas de medición, opinó que lo único que se le puede pedir a una prueba de admisión es que “ordene de forma confiable los cupos disponibles, que son escasos. Asimismo, que no favorezca  no perjudique a ningún grupo”.

En defensa del test de ingreso, defendió su confiabilidad y validez predictiva, agregando que no existe sesgo socioeconómico, pero sí reconoció que existe “levemente un sesgo de género, favorable a los hombres”.

En todo caso adelantó que existen esfuerzos encaminados en mejorar el método. Confirmó que en pocos meses Chile contará con informes de evaluación internacional de la PSU, estudio que –según dijo- ya ha sido adjudicado. También se contará con el esfuerzo de algunas universidades de complementarla “para enriquecer esta batería”, señaló.

Al respecto, indicó que existe consenso en la conveniencia de incorporar una prueba de expresión, que estimó necesaria para todo profesional universitario. Esto en el marco de que el Consejo de rectores está empeñado desde el año pasado en incorporar cambios. Mencionó como uno de ellos que el puntaje de la PSU tendrá una validez de dos años. “El del año pasado ya es válido para postular este año, por lo que será este año el primero en que este cambio rige”, aclaró.

Agregó en esta línea de mejoramiento de la medición, la incorporación de ocho universidades privadas para aportar información para los análisis del sistema de medición de las del CRUCH.

Por su parte, el Director de Docencia de la USACH, Máximo González, presentó el modelo Propedéutico que aplica la Universidad desde el año 2007. Explicó que el principio que rige este sistema de ingreso es el “reconocimiento de que en todas partes de Chile existen jóvenes con capacidades y talentos para ingresar a la Universidad”.

Entre las cifras que entregó, resaltó que mientras en 2007 el proyecto lo aplicaba sólo una universidad en cinco colegios, y su impacto era mil estudiantes, ya en 2010, eran seis las universidades que los tenían, en 110 colegios, impactando a 30 mil estudiantes.

Resaltó, igualmente, la red de universidades con el proyecto propedéutico que es apoyado por la UNESCO.

Los efectos de la desigualdad

Uno de los paneles abordó la visión de la educación media como antesala de la Universidad. En él participaron Guillermo Scherping, Asesor Educacional del Directorio del Colegio de Profesores; Abelardo Castro, presidente de la Asociación de Facultades de Educación de Chile y Jesús Redondo, Director del Observatorio Chileno de Políticas Educativas (OPECH).

Scherping fue el primer interrogado por quien ofició de moderador, Marcos Barraza, Director de ICAL, respecto de la incidencia de la educación escolar en el acceso, y rol de los profesores en el mejoramiento el acceso a la educación superior.

El asesor del Colegio de Profesores, respondió que si bien hay responsabilidad de los profesores, “hay otra anterior que es de la política pública. La PSU refleja la desigualdad del país, que es la mayor segmentación social”, replicó.

Para ejemplificar mostró que el SIMCE de Cuarto Básico es predictor del resultado que ese alumno obtendrá en la PSU. Por esta razón refrendó que la PSU “no es imprescindible cuando hay un Estado que no se hace cargo de la educación pública”.

Para dar una salida planteó que una forma de enfrentar la desigualdad en la selección es “recuperar el sistema público de educación”, y valoró las iniciativas del propedéutico porque “son un buen camino”.

A su turno, Jesús Redondo, respondió por el sentido el discurso de la meritocracia en medio de un panorama de desigualdad. Eso es “parte del mito de la educación”, señaló en relación a ese concepto

Expuso que pese a que en la actualidad existe un replanteamiento respecto de los objetivos de lo que debe ser la educación media, aún prima el concepto tradicional.

“La educación media se llama media porque responde a los intereses estructurales de la clase media”, dijo Redondo. A ella van los hijos de la clase media, que es donde les va bien y “donde se atascan las mayorías populares”.

De este modo explicó que las clases medias defiendan la escuela meritocrática, porque es la forma que tiene la clase media “de asegurar que sus hijos podrán competir con movilidad social”. Agregó que ella es medida con los parámetros de la clase media “que la enfoca hacia la educación superior y no a la construcción de ciudadanía”, dijo.

Abelardo Castro, quien junto con agradecer la invitación, comenzó expresando su solidaridad con Recaredo Gálvez, secretario general de la Federación de Estudiantes, en su rol de presidente de decanos del consejo de educación y de los académicos de la Universidad de Concepción, con lo que recibió los aplausos del público.

Entrando en materia, y situándose con perspectiva internacional, dijo al público que Chile “no apunta al desarrollo humano porque al parecer el sistema educacional se ha construido a partir de la suma de intereses particulares, refrendado en la Constitución que garantiza la libertad de enseñanza”.

Atendiendo a que el sistema educacional reproduce la inequidad social, mencionó el índice de inequidad social, “aquel en donde estamos en el lugar 130, el séptimo de abajo hacia arriba en la escala”, para decir que tenemos una sociedad con extremos demasiado distintos dentro de país.

“Cuando se diseñan los planes de estudio y los instrumentos de evaluación ellos son el espejo de la cultura dominante. Cuando un niño pobre va a la escuela no reconoce nada de sus vivencias, porque el país es altamente estratificado y la cultura también”, dijo.

Contó que se trata de que los niños se sectores sociales vulnerables no tienen capital cultura que sea competitivo con el del estrato superior. Y, en la PSU se refleja esa inequidad. “Es un predictor de un capital cultural determinado no de habilidades cognitivas, no de esfuerzo”.

En contraste y aportando una nueva visión desde los países desarrollados, trajo a colación los sistemas de ingreso a la universidad definidos a partir del promedio de notas, que muestran el esfuerzo de los alumnos durante un periodo más largo de tempo.

“Suecia tiene el mejor índice de equidad y democracia y el ingreso a la Universidad, en un alto porcentaje, es por el promedio de notas de los ramos que son relevantes de la carrera que se va a estudiar”, acotó.

“La PSU corrige más hacia la reproducción social que hacia la equidad social”, concluyó.

Las comparaciones.

 Manuel Riesco, vicepresidente del CENDA, y desde la tribuna del último panel, vinculó la situación del ingreso universitario con el estado general de la educación en Chile. Remarcó el quiebre que produjo la dictadura cuando Chile venía enfrentando la generación de un sistema educacional para todos los ciudadanos, “época en que el 30% de población accedía a la educación y hoy es 26%”, denunció.

Igualmente, señaló que el número de alumnos se redujo en la primera década de la dictadura porque se intervino el sistema, se expulsó profesores y alumnos, se cerraron facultades, y se expulsó de la Universidad de Chile el instituto donde se formaban los profesores.

Desestimó el GANE, Gran Acuerdo Nacional propuesto por el gobierno. Alegó que el fondo de 4 mil millones se gastarán principalmente para dar Crédito con Aval del Estado, según dijera el propio ministro de Hacienda en una entrevista a El Mercurio. “Esto significa que las familias podrán pagar la educación de sus hijos, pero insistió que el problema es que el CAE es un asunto escandaloso.

Pedro Henríquez, Director del Instituto IESALC –UNESCO de Caracas, saludó el seminario y estimó crucial el tema en discusión.

Habló desde su rol de observador de la región, diciendo que en ella se tiende a desarrollar sistemas de acceso semiabiertos en el ámbito de la diferenciación institucional y en la creación de un nuevo sector terciario público.

Presentó una estadística relacionada con la masa demográfica que accede a la educación superior, que arroja que son sobre 18 millones de estudiantes en la región. “Lo extraordinario y preocupante es que hay más de 14 mil instituciones de educación superior de la mas variopinta características y estatura”, dijo. En todo el resto del mundo hay 12 mil.

Coincidió con los cambios que son necesarios de implementar. “Donde hay sistema de acceso y competitivos, se visualiza que también se ponen en marchan mayores niveles de equidad”.

Otro indicador regional que se asemeja a la realidad nacional es que se constata que los recursos estatales terminan beneficiando a sectores de altos ingresos y reproduciendo los ciclos de exclusión.

 

Máximo González, Director Docencia USACH

Marisol Prado, Directora de la DBE

Expositores

Pedro Henríquez, Director IESALC-UNESCO

Panel: Análisis comparado de los sistemas de selección universitaria

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